Este fin de semana he hecho de todo menos descansar y limpiar, por lo que esta semana se vislumbra penosa. No tengo nada en la nevera aunque gracias a mamá tengo algún que otro tupper de puré en el congelador aunque no en número suficiente como para subsistir hasta el próximo sábado. Que agobio! tendré que salir de trabajar (arrastrándome seguramente) e irme al super a por víveres. Lo peor es que a esa hora estaré hambrienta y ya se sabe lo que pasa cuando uno va en ese estado al super, llenaré el carro de chucherías y cosas grasientas en vez de fruta y verduritas frescas, lo que ayuda bastante a seguir con mi no-dieta.
Además me enfrento a la ardua tarea de la limpieza. ¿Necesaria? Por supuesto. No sabes la cantidad de porquería que puedo generar en una semana. Yo tampoco lo sabía hasta hace poco. Me ausenté un fin de semana y al siguiente viernes mi casa parecía un chiquero. Rezaba por no recibir ninguna visita, hasta mi no-novio me comento lo cochino que estaba todo. Por tanto debo hacer el esfuerzo y limpiar cada día algo... bla, bla, bla, bla... seguro que no lo hago por lo que please, esta semana no me visiten.

Bueno, el viernes me fuí de marcha con mi no-novio y unos cuántos amigos en común. Llegue a casa a las 4 de la mañana y la verdad es que lo pase de puta madre. Primero nos fuimos a un bar a tomar unas cervecitas tranquilas y a echar unas risas y luego a un bareto de música española "alternativa" a lanzar becerridos. El sábado tuve almuerzo familiar y por la noche nos fuimos de concierto y aunque un poco pasado por agua lo pasamos muy bien. Ayer por supuesto estuve todo el día vegetando, gracias a la sopita de mi abuelita aún sigo viva jejeje.
En fin, a trabajar...

0 ideas descabelladas:
Publicar un comentario en la entrada